#4 TEORÍA DE RAFAEL ESCOBEDO

CULPABLES: MYRIAM Y JUAN DE LA SIERRA

La noche del 31 de julio de 1980, Rafael Escobedo junto a Javier Anastasio y José Juan Hernández (“El Sastre”) fueron a cenar a El Espejo. Sobre las dos y media de la madrugada acudieron a El Moro a tomar unas copas. Al terminar, El Sastre se retiró a su casa y Rafael pidió a Javier Anastasio que le llevara en coche al chalé de sus ex suegros.

 

Escobedo cuenta que esa noche recibió una llamada de su ex mujer, Myriam de la Sierra, quien le pidió que se citaran en el chalé de Somosaguas. Javier Anastasio llevó a Escobedo a la casa de los marqueses, donde Myriam le entregó una bolsa que le pidió que la hiciera desaparecer. Esa bolsa contenía una pistola, un soplete, un martillo y un rollo de esparadrapo. El amigo de Rafael Escobedo, Matías Antolín, cuenta que esa implicación a su ex mujer era fruto del amor enfermizo que seguía teniendo Rafael Escobedo por ella. 

 

El encubridor del ex yerno de los marqueses fue Javier Anastasio quien, siguiendo sus directrices, tiró la pistola del crimen al pantano de San Juan. Escobedo nunca le contó la verdad del crimen a su amigo Anastasio.

 

Rafael Escobedo cuenta que vendió la pistola del calibre 22 a su amigo e hijo de los marqueses, Juan de la Sierra, de quien también recibió una llamada esa noche, según cuenta Escobedo.

 

Implicó a los hijos de los marqueses, Juan y Myriam de la Sierra asegurando que el móvil del crimen fue la herencia de los marqueses. Más tarde se arrepintió de todos a los que había involucrado. 

 

Rafael Escobedo amenazó con ofrecer una entrevista en televisión en directo a Jesús Quintero en la que contaría toda la verdad: “esta vez sé que me va a salir bien. Es mi última oportunidad. Me lo voy a jugar todo. Quiero denunciarles, quiero vivir”, escribió a su amigo y periodista Matías Antolín, su puente con Quintero. Pero unos días antes apareció muerto en su celda.